El Ave Fénix
RUPAI

Me inclino para ver dentro de mí.
Cuando me levanto siento
Que resurge como el ave fénix,
De entre las cenizas,
Dispuesto a vivir y hacerme valer.

Desde las cenizas hasta el cielo,
Del cielo hasta la tierra,
Y de la tierra hacia mí.

En el Horizonte el sol sigue su camino,
Cumpliendo su función,
Al igual que yo cumplo la mía,
Observando, aprendiendo.

Alcanzando lo que quiero
Y desechando lo que no,
Dando lo mejor de mí
A todo aquel que me necesite,
Y tomando todo aquello que requiero,
Dando lo mejor de mí en todo lo que hago.

Puedo proteger y cuidar los talentos
Que me han sido encomendados.
Evolucionaré de acuerdo a mi capacidad.
Nada ni nadie podrá afectar
La paz de mi espíritu.

Porque mi espíritu es tranquilo como el agua,
Y tan fiero como un volcán en erupción.
Por eso emerjo como Fénix, dispuesto a vivir.

 

Renshi Sergio Cruz Belmont

 

Kyoku

Al inicio de cada día
Podemos inundarnos de esperanza.
Comparto mi energía y regalo mi armonía.
Estoy consciente de cada paso que doy.

Soy consciente de lo que tengo
En el universo que me rodea y doy armonía.
Pongo lo mejor de mí en cada paso que doy.

Tengo el corazón en mis manos y repito,
Tan seguido como es necesario,
Para sentirme vivo,
Que soy parte del Universo.

La energía no puede pararse,
Pero puede controlarse,
Y sentirse a través de la respiración,
del movimiento,
de hacernos uno con nosotros mismos,
De hacernos uno con el Universo.

El corazón, la mente
Y el movimiento deberá ser uno.
La tierra y el Cielo y yo somos uno.
El movimiento es unidad en armonía.

El movimiento de la tierra,
el movimiento del cielo,
están en completo orden,
en perfecto orden con mi ser,
esto es lo que Kyoku me hace recordar cada vez que la entreno.

 

Renshi Sergio Cruz Belmont